Gobernar vs. Imponer Dilema del poder político en México

La vida social se enmarca en un obrar compartido, medible por el grado de convivencia de los individuos que forman una comunidad.

La política, como actividad de efecto colectivo, debe servir para encauzar la socialización y promover el convencimiento por las vías autorizadas por el derecho. Solo así, el ejercicio del poder político se justifica para consolidar la unidad socialmente institucionalizada.

los-mas-poderososSin este ingrediente, sin un proyecto común de nación, sin la conciencia de formar parte de una sociedad civilizada y sin una efectiva voluntad de articulación ciudadana, los individuos careceríamos del elemental sentido humano de pertenencia y, mas grave aún, las acciones de los poderosos se dan episódicas, de deslumbrón, al no existir un proyecto compartido como guía de los esfuerzos conjuntos.

México exige con urgencia un proyecto integral de nación, comprensible por todos, con espacios para la defensa efectiva de las aspiraciones e intereses comunes de la sociedad, hoy sumamente dividida y heterogénea en los ámbitos interno y externo, siendo inaplazable la necesidad de consolidar una autentica comunidad civilizada, donde el sentimiento de esperanza y pertenencia ciudadana motiven a la convivencia.

EI bienestar y la seguridad de la sociedad mexicana radican en la conservación de su unidad en un ambiente de paz. Si esta desaparece y se impone la guerra, la utilidad de la vida social se pone en duda y el gobierno fracasa.

AUTORITARISMO DISFRAZADO

Gobernar procede de la raíz que alude al arte de conducir un navío. En consecuencia, conducir una nave y gobernar una comunidad políticamente organizada, equivale a encauzar su comportamiento futuro a partir de informaciones relativas a su marcha en el pasado y a la posición que ocupa en el presente, en función de la elección de la ruta mas aconsejada.

La historia demuestra un movimiento pendular entre periodos de anarquía y épocas de una intervención estatal excesivamente rígida, incluso de tentaciones autoritarias.

Quienes detentan el poder han mostrado una tendencia muy acentuada hacia el autoritarismo disfrazado, olvidando lo que es el ser humano, y han tratado impositivamente de acomodar los hombres a los sistemas, en lugar de los sistemas a los hombres, causando una des humanización e incomprensión de nuestra cultura, denostando a la educación y provocando severa desarticulación de la cohesión social.

La democracia solo puede garantizarse por medio del orden y el respeto de la voluntad ciudadana. La democracia es dialogo, es un espacio político común, es actuar sin olvidar escuchar. En México ese orden no surge espontáneamente, hoy ni siquiera existe, de ahí las voces que reclaman una mayor y más enérgica intervención de la autoridad para imponerlo. Pero ¿cómo evitar que nuestros gobernantes caigan en la tentación del autoritarismo? En un contexto de severa violencia como el que padece México: orden, voluntad, libertad, democracia, poder y autoridad son conceptos que se desdibujan, se confunden, cediendo espacios para el poder autoritario.

LOS VERDADEROS TRAIDORES

El régimen democrático debe tener como firmes cimientos la confianza y el convencimiento. Gobernar y legislar democráticamente no es vencer ni derrotar, sino convencer, a pesar de intereses diversos. Par ello la democracia resulta incompatible con el autoritarismo.

Estado de Derecho y democracia se implican recíprocamente. Gobernantes, legisladores y líderes políticos deben actuar responsablemente y ser vivo ejemplo del proyecto común de nación, rechazando la imposición arbitraria de la gestión publica no compartida.

«TRAIDORES serán quienes permitan o fomenten la pérdida del sentimiento de esperanza y de identidad nacional.»

Como afirma Navalón en Política y en lo Social: la abstención es un gran enemigo político, pero la indiferencia es el enemigo social».

Exijamos a gobernantes, legisladores y partidos políticos que no provoquen ni permitan abstención e indiferencia ante esta nueva oportunidad con motivo de la elección federal del 2012.